Demi Moore: “Con 'La sustancia' he aprendido a celebrar todo lo que soy”

No oculta que cuando aceptó rodar La sustancia, la película de horror corporal de la francesa Coralie Fargeat que le ha dado su primera nominación al Oscar, era consciente de que si no se hubiera generado la magia del cine el resultado podía haber sido atroz. A los 60 años y con una carrera estancada por haber quedado pegada a la imagen sensual que le convirtió en una super estrella en los años noventa, Demi Moore se animó. Los resultados están a la vista. Y si bien llega a la ceremonia del domingo como la favorita, tras la estrepitosa caída de Karla Sofía Gascón, todo puede pasar. Moore ganó el Globo de Oro como Mejor actriz de comedia y dio un discurso lo suficientemente memorable como para que los miembros de la Academia quieran que lo repita en el Dolby. También ha triunfado en los premios del Sindicato de Actores que usualmente predicen lo que ocurrirá en el Oscar. Pero la brasileña Fernanda Torres se llevó el Globo a Mejor actriz dramática y Mikey Madison triunfó en los Bafta y en los Independent Spirit con Anora.
Lee también¿Qué fue lo que tenía el guion de La sustancia cómo para que se animara a participar?
Por empezar me pareció que era una manera única de meterse con este tema. Me asustó lo suficiente como para saber que me iba a sacar de mi zona de confort. Además era un personaje muy complejo que nunca me habían ofrecido. Sentí que el guion no solo exploraba el tema del envejecimiento sino también la violencia que podemos generar contra nosotros mismos, algo con lo que todos nos podemos identificar. Lo único que no sabía era si esta propuesta iba a funcionar. Que no resultara era una posibilidad.

Demi Moore en 'La sustancia'
¿En qué momento sintió que podía tener confianza total en Coralie como directora?
Confié porque esta era una historia muy personal para Coralie. Además creí en el guion que me envió. Una nunca sabe cuando apuesta por un proyecto qué es lo que puede pasar. Por lo tanto pasó mas por confiar en mí misma. En que iba a ser capaz de entregarme en cuerpo y alma a esta historia. Yo confié en la historia que ella quería contar. En el papel, esto era algo que podía transformarse en algo asombroso, que fuera más allá de lo que cualquiera pudiese imaginar, pero también podía terminar siendo un desastre. Creo que confié en ella totalmente cuando vi la película por primera vez en Cannes.
Lee también 'La sustancia', la grotesca obsesión de Demi Moore por encontrar la eterna juventud Astrid Meseguer, Leonor Mayor Ortega
En el filme tanto usted como Margaret Qualey tuvieron que atreverse a mucho...
Así es. Las dos estuvimos dispuestas a arrojarnos al lodo, a que se nos viera mal. Nos entregamos físicamente por completo, en formas que no eran precisamente glamurosas. Creo que las dos compartimos el ir más allá de los límites. Es que lo teníamos que hacer. A la vez, estábamos trabajando dentro de los márgenes de un guion que era muy específico, y que entendíamos a la perfección. Creo que el momento más duro en el rodaje fue la primera escena que rodamos juntas, en la que hacemos el cambio. Las dos tuvimos que estar desnudas sobre un piso frío de azulejos durante horas, con el cuerpo de Margaret encima del mío, las dos inconscientes y en un estado total de vulnerabilidad. Ese momento profundizó la conexión que teníamos. Y luego tuvimos que hacer un trabajo interno diferente, en la que cada una tuvo que explorar que era lo que empujaba a cada una de estas mujeres, porque aunque Sue y Elisabeth son la misma persona, Sue está creando su propia experiencia, desarrollando una separación con cada período que vivía en forma independiente.
Tanto Margaret como yo estuvimos dispuestas a arrojarnos al lodo, a que se nos viera mal. Nos entregamos físicamente por completo
¿Cómo fue trabajar con ella?
Nos conectamos muy rápidamente. Hicimos unas cuantas actividades juntas, sin ninguna intención específica, simplemente para profundizar nuestra conexión, como una que hicimos con una pelota. Tampoco hizo falta hablar mucho para que nos entendiéramos. Nos tuvimos mucha confianza y nos cuidamos mutuamente sin tener que analizar de más la relación que teníamos en la película. También tuvimos muchas conversaciones con Coralie sobre cómo se nos tenía que ver, teniendo claro cuál era su mirada. Ella escribe de una manera muy visual, y lo importante era mostrar la vulnerabilidad física y emocional de estos personajes, aunque estuvieran en diferentes viajes personales. Creo que si bien para el personaje de Sue todo pasaba por lo que pensaran los demás, lo que nos conectaba, ya que estábamos interpretando a una misma persona, era el dolor en el alma y el deseo de ser querido. Creo que si su papel lo hubiese hecho una actriz con menor profundidad que Margaret habría sido un personaje más superficial. Pero ella supo como darle un matiz perfecto en el que se ve nuestro dolor compartido.
¿Hacer esta película cambió su perspectiva sobre los estándares de belleza en Hollywood?
No sé si cambió mi perspectiva, creo que lo que se cuenta es un reflejo de los estándares de belleza que han estado vigentes desde hace mucho tiempo. Es como un contrato silencioso que tenemos como sociedad, porque no se habla de esto. Pero a mi me sirvió para profundizar el tema de las cosas que las mujeres han aceptado, y en donde si envejeces te quedas a un costado, porque eres menos deseada y en consecuencia menos valiosa. No creo que esa sea necesariamente la verdad, pero hay una conciencia colectiva que lo cree, y el proceso de realización de la película me sirvió a nivel personal para examinar las críticas que yo me hacía a misma, en donde me sometía a esos estándares que no son realistas, en lugar de celebrar todo lo que soy, en lugar de concentrarme en lo que ya no soy. Esa ha sido una de las partes mas poderosas de esta experiencia. A decir verdad, me marché del rodaje un poco más liberada de mi misma.

La actriz en una imagen de la película
Se debe de haber sentido muy bien...
Totalmente. Además durante las ruedas de prensa sentimos que Hollywood amplifica un tema que está muy vigente en la sociedad. Hablando sobre esto nos dimos cuenta que podemos ser parte de un cambio cultural, simplemente logrando que la gente tenga mas conciencia de esto, gracias a una película que es provocativa y estimula la conversación. En un vuelo, un sobrecargo se me acercó y me dijo que había visto La sustancia, que le había gustado mucho, pero quería agradecerme que le hubiera permitido ponerse a pensar en lo que estaba haciendo consigo mismo. Me contó que gracias al filme dejó de ser tan duro en su mirada, dejó la dieta y todo lo que estaba haciendo para verse joven. Sentí que ese era el mejor regalo que había recibido de esta experiencia, saber que está haciendo una diferencia en la forma en la que la gente se mira a si misma. El arte siempre está en busca de la verdad. Y cuando esa verdad trasciende, cuando puede convertirse en acciones a un nivel más profundo, es lo mejor que te puede pasar.
Fue un verdadero shock como recibió la audiencia la película en el festival de Cannes
¿Le sorprendió la recepción que ha tenido la película?
Por supuesto. No había forma de que pudiéramos saber cómo iba a funcionar por sus características extremas. Todo cambió cuando estuvimos todos juntos en la primera proyección en Cannes. Fue un verdadero shock como lo recibió la audiencia, y a la vez algo que nos generó a todos una enorme gratitud. Con La sustancia no teníamos ninguna expectativa. Pero uno siempre tiene esperanzas y ver cómo lo disfrutó la gente, y luego los disfraces con temas la película que se usaron en Halloween, fue maravilloso. Creo que lo que ha sido un catalizador del buen resultado es el impacto que tiene el tema del que trata el filme, pero lo que no sabíamos era si al ser una película de horror corporal no iba a disminuir. Fue fabuloso ver que eso no ocurrió sino que pasó todo lo contrario, lo elevó al convertirse en una experiencia visceral y entretenida para el público. El hecho de que la gente haya querido ir a ver esta película en los cines también es maravilloso, porque es obvio que buscaban una experiencia cinematográfica.
lavanguardia